¿Va por primera vez a la universidad? Le presentamos consejos para gestionar sus finanzas

Publicado: 24 ago 2026, 15:26 GMT-4|Actualizado: hace 1 hora

NUEVA YORK (AP) — Ir a la universidad es emocionante, pero también conlleva responsabilidades nuevas propias de la adultez. Eso lo convierte en un momento excelente para familiarizarse con el crédito, desarrollar hábitos de gasto saludables y aprender a administrar su dinero.

Es importante que todos los estudiantes establezcan una base sólida en la gestión de sus finanzas, observó Sara Wilson, directora de innovación de productos de Student Connections, una organización que ayuda a los estudiantes a superar barreras financieras.

“Debe tener en cuenta las decisiones financieras que tome en la universidad, porque estas influyen en cómo será su seguridad financiera cuando acceda a su primer empleo”, agregó Wilson.

Tanto si usted inicia sus estudios universitarios este otoño como si ya es estudiante, aquí tiene algunas recomendaciones de expertos en el tema:

Empiece a desarrollar su historial crediticio

La universidad es el momento perfecto para comenzar a desarrollar su puntaje de crédito, expuso Courtney Alev, defensora de los derechos financieros de los consumidores en Credit Karma, una plataforma digital gratuita que les permite a los usuarios revisar su puntaje e informes de crédito. El puntaje de crédito es una fórmula matemática que ayuda a los prestamistas a determinar las probabilidades de que usted liquide un préstamo. Dicha calificación se basa en su historial crediticio y oscila entre 300 y 850. Un puntaje bajo dificulta o encarece la obtención de préstamos para un auto, una hipoteca, tarjetas de crédito, seguro de auto y otros servicios financieros.

“La universidad es un momento ideal para comenzar a desarrollar un historial crediticio, porque cuanto antes empiece, más tiempo tendrá para consolidar ese crédito y hacer que juegue a su favor cuando finalmente lo necesite, ya sea para un préstamo (personal) o para un apartamento”, explicó Alev.

Alev recomienda iniciarse en el mundo de las tarjetas de crédito mediante tarjetas con garantía. Estas tarjetas se abren con un depósito inicial único que sirve de garantía. Por lo general, dicho depósito se devuelve cuando el usuario cierra la cuenta con un saldo de cero, o cuando se cambia a una tarjeta de crédito convencional (sin garantía) con el mismo banco. Otra opción inicial son las tarjetas de crédito para estudiantes, para las que es más fácil cumplir los requisitos y suelen tener límites de crédito más bajos.

Independientemente del tipo de tarjeta de crédito que abra, el objetivo principal es que sólo gaste lo que pueda permitirse pagar cada mes, añadió Alev.

Presupueste tanto como le sea posible

Durante la universidad, es posible que tenga varias fuentes de ingresos, ya sea por un trabajo a tiempo parcial, una ayuda económica o el apoyo de su familia. Contar con fuentes de ingresos múltiples o irregulares podría complicar la gestión de sus finanzas, pero elaborar un presupuesto no deja de ser un paso fundamental para lograr la estabilidad financiera.

Puede presupuestar mediante una app, en una hoja de cálculo o simplemente al anotar sus gastos en papel. Independientemente del formato, es importante que su presupuesto incluya sus ingresos y gastos de cada mes. Tener en mente una meta financiera concreta puede ayudarle a mantener la motivación para elaborar un presupuesto.

“Elaborar un presupuesto consiste simplemente en crear un plan para conseguir lo que desea con su dinero”, explicó Wilson. “Definir qué quiere, y luego establecer el plan que necesita seguir para conseguirlo”.

Para gestionar mejor distintas fuentes de ingresos, los estudiantes deberían dividir sus facturas mensuales entre cuatro para tener una cifra de referencia sobre cuánto dinero deben apartar cada semana, dijo Lindsay Bryan-Podvin, terapeuta financiera y fundadora de Mind Money Balance, un servicio de bienestar financiero.

Por ejemplo, si debe pagar el alquiler el primer día del mes y este es de 1,000 dólares, significa que debe ahorrar 250 dólares cada semana. Dividir sus facturas puede ayudarle a administrar su dinero cuando sus ingresos son irregulares a lo largo del semestre.

Empiece a ahorrar

Aunque podría resultar difícil generar ingresos adicionales mientras estudia en la universidad, crear un fondo de emergencia le evitará muchos dolores de cabeza en el futuro. A muchos estudiantes les entusiasma la idea de invertir, pero antes de lanzarse de lleno a hacerlo, Alev recomienda contar con un colchón de ahorros.

“El poder de ese interés compuesto y el crecimiento de la economía realmente pueden dar frutos con el tiempo, y son muy importantes, pero un fondo de emergencia es lo que le servirá para sus necesidades inmediatas”, agregó Alev. Ella sugiere que intente acumular suficientes ahorros para pagar el alquiler y otros gastos esenciales durante varios meses antes de que comience a invertir.

Hable de dinero con sus amigos

Uno de los aspectos más emocionantes de la universidad son los nuevos amigos que conoce. A medida que forje amistades, Bryan-Podvin recomienda ejercer una comunicación abierta sobre su situación financiera.

“Puede resultar muy difícil decir: ‘No puedo permitirme eso’, o ‘Esa no es una prioridad para mí’”, añadió Bryan-Podvin.

Sin embargo, ser transparente sobre sus finanzas puede ayudarle a no sentirse presionado a gastar por encima de sus posibilidades.

Bryan-Podvin recomienda aclarar sus prioridades de gasto para que le sea más fácil evitar gastar de más. Por ejemplo, si paga una suscripción al gimnasio porque le hace sentir mejor, tenga en cuenta ese gasto cuando deba rechazar la idea de pedir comida a domicilio con sus compañeros de apartamento.

Tenga un plan para sus préstamos estudiantiles

Aunque el reembolso de los préstamos estudiantiles comienza después de la graduación, es fundamental que planifique mientras aún está en la universidad. Tener un plan incluye saber cuánto dinero pide prestado cada semestre, cuál será el monto total a reembolsar y a cuánto ascenderán sus pagos mensuales una vez que se gradúe.

“Siempre y cuando usted comprenda en qué se está metiendo, y elabore un plan para navegar y gestionar la situación, se convierte en un consumidor informado respecto a esa deuda”, señaló Wilson.

La cantidad de dinero que solicite en préstamos estudiantiles afectará su vida financiera después de que se gradúe, así que es crucial no posponer la tarea de comprender el costo de dichos préstamos.

Aproveche los recursos que ofrece su universidad

Las universidades suelen contar con diversos recursos para los estudiantes, por lo que lo ideal es aprovecharlos mientras estudia, expuso Phil Schuman, director ejecutivo de la Higher Education Financial Wellness Alliance (Alianza para el Bienestar Financiero en la Educación Superior), una red nacional para mejorar la salud financiera de los estudiantes universitarios.

“Lo bueno del sistema con el que cuenta en el campus es que nadie lo va a juzgar”, añadió Schuman. “El trabajo de ellos consiste en ayudarle a encontrar la solución a sus consultas, y lo orientarán en la dirección correcta”.

Ya sea que su duda sea sobre ayuda financiera o sobre cómo elaborar un presupuesto, asegúrese de aprovechar los recursos gratuitos del campus para facilitar su trayectoria financiera. En general, puede encontrar esos recursos en la biblioteca de la universidad, en la oficina de vida estudiantil o en el centro recreativo.

No entre en pánico si comete un error en su gestión financiera

Todo el mundo comete errores, no sólo los estudiantes. Pero lo importante es saber cómo afrontarlos cuando incurre en uno, explicó Schuman.

Gestionar sus finanzas es un proceso de aprendizaje que continuará mucho más allá de sus años universitarios. Pero comenzar este camino durante la universidad puede ayudarle a impulsar dicho proceso de aprendizaje.

“Los errores ocurrirán”, apuntó Schuman. “Sea comprensivo consigo mismo. Nadie es perfecto en lo que respecta a sus finanzas, así que no sienta que usted debe serlo también. Hable con alguien, reconozca el error, y luego determine qué puede hacer de ahora en adelante para no cometerlo la próxima vez”.